Ud. está en > Patologías > Blefaroespasmo

Blefaroespasmo

Aunque el blefaroespasmo benigno esencial (BEB) fue descrito por primera vez en una revista médica norteamericana en 1985, ha sido en los últimos años cuando los médicos han empezado a reconocerlo como una alteración física y no psicológica. Aunque actualmente el blefaroespasmo no tiene una cura definitiva, hay tratamientos que reducen los síntomas de forma efectiva y permiten a la mayoría de pacientes llevar una vida normal.

¿Qué es el Blefaroespasmo Benigno Esencial?

Blefaro: Deriva del griego y significa párpado
Espasmo: Contracción fuerte e involuntaria de los músculos
Esencial: De causa desconocida

El blefaroespasmo consiste en el cierre involuntario de los párpados. El cierre es intenso, crónico, y bilateral. Las contracciones involuntarias de los músculos se deben al mal funcionamiento de las neuronas del sistema nervioso central e implica al quinto y séptimo nervio craneal.

Los primeros síntomas del blefaroespasmo pueden ser un aumento ocasional del parpadeo de uno o ambos ojos, o simplemente una dificultad para mantener los ojos abiertos. La mayoría de los pacientes con blefaroespasmo presentan además sensibilidad a la luz (fotofobia) y sequedad de los ojos.

Si la enfermedad progresa, los espasmos de los párpados empiezan a aumentar en frecuencia hasta que se hacen constantes. Esta enfermedad normalmente es progresiva en el sentido que los períodos con espasmos pueden aumentar en frecuencia y los periodos de relajación hacerse más cortos. Sin embargo, en algunos casos, los espasmos llegan a alcanzar una meseta y se mantienen en este nivel sin progresar.

Epidemiología del blefaroespasmo

Los síntomas suelen iniciarse en la quinta y sexta década de la vida y es tres veces más frecuente en mujeres.
No existe ninguna prueba de que el blefaroespasmo sea hereditario. Sin embargo, hay algunas familias en las cuáles más de un miembro tiene blefaroespasmo y/o síndrome de Meige u otras formas de distonía, sugiriendo que en algunas familias habría una cierta predisposición genética.

¿Cómo Se Diagnostica el Blefaroespasmo?

Se trata de un diagnóstico clínico. No existe ninguna prueba específica para realizar el diagnóstico. Es común que inicialmente el paciente piense que su problema es simplemente un mal hábito y no buscar atención médica.

Consecuencias del blefaroespasmo

Los espasmos pueden incrementarse en frecuencia y duración de forma que el paciente se convierte en un ciego funcional. Los espasmos faciales, si son intensos, pueden interferir en el hablar o el comer. Los pacientes pueden presentar grandes dificultades para conducir, leer, ver televisión o realizar cualquier otra actividad necesaria en la vida diaria.

¿Qué Es la Apraxia de la Apertura Palpebral?

La apraxia de la apertura del párpado asociada al blefaroespasmo es la causa más frecuente de fracaso o de escaso beneficio con toxina botulínica. Los pacientes que lo presentan tienen dificultades para abrir los párpados incluso después que los espasmos palpebrales hayan sido reducidos con toxina botulínica. Estos pacientes necesitan un intervalo de tiempo después del espasmo para poder abrir los párpados.

El Síndrome de Meige

El síndrome de Meige es, como el Blefaroespasmo Esencial, otra forma de distonía. Hay diferentes opiniones entre los médicos respecto a que el síndrome de Meige sea una extensión del blefaroespasmo o un síndrome separado.

El síndrome de Meige incluye espasmos de los músculos de alrededor de los ojos, de la parte inferior de la cara, la boca, la lengua, la garganta, el cuello y algunas veces incluso del sistema respiratorio y pueden afectar la voz.

Tratamiento del Blefaroespasmo Esencial y Síndrome de Meige

El objetivo del tratamiento es ayudar a los pacientes a mantener un estilo de vida satisfactorio y ayudar tanto al paciente como a su familia a vivir con la enfermedad y con las posibles limitaciones que conlleva.

El tratamiento con inyecciones de toxina botulínica es actualmente el tratamiento de elección para el blefaroespasmo. Pequeñas cantidades de toxina botulínica se inyectan en los músculos alrededor de los ojos. Estas inyecciones debilitan temporalmente los músculos haciendo que el cierre forzoso de los ojos debido a los espasmos sea más dificul-toso. El efecto de las inyecciones es siempre temporal y típicamente dura unos 3 meses. Por lo tanto es necesario repetir el tratamiento para mantener el efecto.

Abordaje quirúrgico-Miectomía: Este procedimiento se reserva para pacientes resistentes al tratamiento con toxina botulínica. Consiste en extirpar parcial o totalmente los músculos encargados del cierre de los ojos, principalmente el músculo orbicular. Tras la cirugía, a veces puede ser necesario seguir con las infiltraciones de toxina botulínica
La toxina botulínica no es efectiva en el tratamiento de la apraxia de la apertura palpebral. En un pequeño porcentaje de pacientes en quienes la apraxia es muy invalidante puede ser necesario realizar intervenciones quirúrgicas como la suspensión frontal que ayuden a la apertura de los párpados.

¿Qué es el Espasmo Hemifacial?

El espasmo hemifacial es la contracción involuntaria y unilateral de la musculatura facial. Usualmente se inicia como un espamos perioculares. En este estadio puede ser mal diagnosticado como blefaroespasmo benigno esencial. Sin embargo es siempre unilateral. Las contracciones de los músculos faciales progresan y avanzan lentamente hacia la parte inferior de la cara incluyendo la musculatura de la mejilla, la boca y la cara.

La causa del espasmo hemifacial es puede ser una pequeña malformación vascular intracraneal que comprime el nervio facial a su salida del tronco cerebral. Esta compresión irrita el nervio y provoca los espasmos faciales. Esta malformación vascular puede ser diagnosticada mediante la ayuda de una Angio-Resonancia Magnética Craneal.

El espasmo hemifacial es también susceptible de tratamiento con toxina botulínica, y es muy efectivo también en esta enfermedad. En casos en los que se demuestra una compresión del nervio facial puede estar indicada la cirugía para aliviar esta compresión. Esto deberá discutirlo detenidamente con un neurocirujano con experiencia.